Ver a Antonio Castro Soto del Valle bateando a la mano, como cualquier chiquillo en el medio de La Habana Vieja, es la más clara muestra de que el “cuatro esquinas”, ese juego callejero que ha sobrevivido por generaciones, es un invento tan cubano como el danzón de Miguel Faílde.

A “la manito”, como al dominó, ha jugado todo el mundo en los más recónditos rincones del archipiélago, desde un guajiro en Macagua, una niña en San Juan o un chico acomodado de Miramar. En las arterias citadinas, en campos delimitados con piedras, en la nación toda, el “cuatro esquinas” ha marcado algún momento de la vida del cubano.

Por ello, no es de extrañar que la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WSBC), liderada por el italiano Riccardo Fraccari, haya seleccionado a Cuba para el lanzamiento global del Baseball Five, la nueva modalidad que, con las bases de “la manito”, pretende masificar el deporte de las bolas y los strikes, aunque en la misma, paradójicamente, no se canten nunca ni bolas ni strikes.

“El Baseball Five tiene una dinámica atrayente, rápida, que no implica grandes gastos, es un tesoro que Cuba ha guardado por muchos años. Nuestra intención radica en promoverlo como una actividad oficial de la Confederación en aras de presentar nuestro deporte con una imagen que cautive a los jóvenes”, precisó Fraccari, de visita en La Habana durante los últimos días.

El italiano aseguró también que el Comité Olímpico Internacional (COI) ha invitado a la WSBC a hacer demostraciones de su nueva modalidad en las venideras Olimpiadas Juveniles de Buenos Aires, Argentina, lo cual ha abierto también la posibilidad de llevarla hasta ciudades como París o Londres, donde el béisbol no es tan popular.

La nueva modalidad de béisbol callejero fue lanzada al mundo, oficialmente, en La Habana. Foto: Hansel Leyva.
La nueva modalidad de béisbol callejero fue lanzada al mundo, oficialmente, en La Habana. Foto: Hansel Leyva.

CUBA, EL ESCENARIO IDEAL

Las calles cubanas están colmadas de adolescentes, estudiantes, ingenieros, bebedores y apostadores que invierten horas y gastan energías en canchas de baloncesto o vallitas de fútbol. Pero cada uno de ellos, antes, también ha probado la adrenalina de jugar a “la manito” con las tradicionales bolas de tenis o con pelotas de goma de distintos tipos.

Teniendo eso en cuenta, la WSBC estaba consciente de que podía hallar en la isla caribeña el material humano necesario para promover su modalidad de Five, con la cual han montado un pequeño campeonato en las cercanías del parque Latinoamericano.

Decenas de jóvenes de las universidades habaneras (UH, UCI, CUJAE y Fajardo) han sido los protagonistas de cruentas batallas a cinco innings, con líneas pegadas al suelo, fildeos imposibles, y corridos atrevidos en el duro y caliente asfalto capitalino. Además, otra buena cantidad de niños y niñas han participado en el marcado del evento con partidos de exhibición.

“No tenemos la certeza del alcance que pueda lograr esta novedad, pero ya existía una experiencia previa en Burundi con buenos resultados. Ahora tenemos el privilegio de lanzar esta modalidad al mundo, la cual se va a seguir desarrollando con las ideas de todos, porque somos receptivos a cualquier sugerencia”, afirmó Antonio Castro, embajador global de WSBC, antes de inaugurar el evento.

El hijo de Fidel Castro dijo que conocía perfectamente el juego porque lo había practicado con sus hermanos y amigos, y señaló que de una forma u otra todos los cubanos se han metido en un “cuatro esquinas”, incluso Yumilka Ruiz, una de las voleibolistas más destacadas de la historia y actualmente miembro del COI.

Yumilka, pilar distinguido de las Morenas del Caribe en los títulos olímpicos de Atlanta y Sydney, y en las dos coronas mundiales logradas por Cuba a finales de los noventa, confesó que en sus tiempos en la EIDE, también jugaban a “la manito” en ratos libres.

“Esto es algo que nace de nuestra querida isla,  algo que sin dudas nos hace sentirnos orgullosos”, puntualizó Castro Soto del Valle, quien bateó algunas bolas durante las prácticas de los niños.

El Baseball5 adopta muchas de las reglas del "cuatro esquinas" callejero. Foto: Lissette Rosabal.
El Baseball5 adopta muchas de las reglas del “cuatro esquinas” callejero. Foto: Lissette Rosabal.

BASEBALL FIVE POR DENTRO

El Baseball Five ha tomado algunos de los principios del tradicional “cuatro esquinas” cubano. Mantiene las mismas bases, al igual que las reglas que sancionan con un out batear elevados o pisar la línea que delimita el espacio ofensivo. No obstante, se rompen ciertos esquemas.

Por ejemplo, en el Five, como el nombre lo indica, juegan cinco, cuatro de ellos ubicados exactamente igual que en el clásico diamante beisbolero, y un quinto que custodia encima de la segunda base, para evitar que haya continuas fugas por el medio del terreno.

Además, se corre por todas las bases, no se camina, las líneas que se atrapen de aire no valen  tres outs, como en las candentes disputas de Centro Habana, y los misiles que sean simplemente tocados no son out, sino que se debe forzar al corredor con los mismos principios del béisbol tradicional.

“No se trata solo de pararse, golpear la pelota y correr. Son muy importantes los movimientos, definir quién cubre una base y cuándo lo hace. Ayuda mucho también al desarrollo de habilidades defensivas, de los reflejos y del pensamiento, porque hay muy poco tiempo para decidir cuál es la mejor jugada a realizar”, nos explicó Carlos Tabares, otrora estelar jardinero central y actual miembro de la dirección de Industriales.

“Con el tiempo, quienes lo practiquen trazarán un sinfín de estrategias, porque la modalidad admite planes tácticos tanto ofensivos como defensivos. Los bateadores encontrarán las mejores formas de evitar un doble play o de adelantar a un corredor, mientras los defensores necesitarán un alto nivel de anticipación para tener más opciones de éxito”, añade Tabares.

Por su parte, Yovani Aragón, director nacional de béisbol y reconocido lanzador durante más de dos décadas en los clásicos domésticos, puntualizó que, dada la velocidad a la que se juega, los reflejos y la rapidez mental son claves, así como la técnica a la hora de fildear, pues la mayoría de las conexiones llegan arrastradas.

En tanto, el federativo reconoció que se debe viabilizar la práctica de la modalidad en múltiples escenarios. “Es mucho más económico, por lo que necesitamos crear más canchas para que se juegue de forma masiva y organizada, no solo entre cinco o seis escuelas. Esto no garantiza que se incremente la cantera del béisbol tradicional, pero al ser una propuesta atractiva, tenemos más esperanzas de que luego los muchachos quieran probar con un guante y una bate”.

El Baseball5 pretende incluirse entre los Urban Games y establecer calendarios de competencias oficiales. Foto: Hansel Leyva.
El Baseball5 pretende incluirse entre los Urban Games y establecer calendarios de competencias oficiales. Foto: Hansel Leyva.

¡PLAY BALL!

Casi al mediodía de este 23 de noviembre, cuando más calentaba el sol, los primeros valientes saltaron al campo montado en zonas aledañas al parque Latinoamericano. En una cancha pintada de negro, con el logo de Baseball Five en el centro, y algunas vallas que rodean el escenario con el slogan #playeverywhere (juega en todas partes), se dio la voz de ¡Play Ball!

Desde el inicio, llovieron las “tizas”, sobre todo por tercera y el territorio que defiende una especie de torpedero. Por allí, el calor se multiplicó, y solo los más felinos regalaron fildeos de altura. Muchas bolas burlaron los cercos defensivos y las carreras cayeron unas tras otras.

Manuel Alejandro Milla, uno de los jugadores de Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte, popularmente conocida como el Fajardo, dijo que el Baseball Five había que verlo con el mismo entusiasmo del fútbol sala o el baloncesto 3×3, modalidades que han ganado extrema popularidad.

“Es una tendencia moderna, los deportes tradicionales buscan variantes más atractivas y creo que en este caso, la prueba puede ser fructífera y levantar mucha expectación. Aquí se juega rápido, no hay respiro, y eso es lo que busca la juventud”, afirmó el chico, uno de los que se ganó el puesto en representación de su centro tras un mes de eliminatorias.

“En el Fajardo casi todo el mundo practica béisbol, el deporte nacional, y desde el principio fue muy atractiva la idea de jugar cuatro esquinas, con las modificaciones que le han hecho. Nos preparamos, hicimos torneos internos para definir el equipo y poco a poco perfeccionamos la dinámica. Por ejemplo, somos conscientes de que el fildeo y los movimientos rápidos ayudan considerablemente, porque las bases están muy cerca y un corredor veloz puede llegar quieto aunque captures la pelota”, explicó Milla.

Al respecto, Carlos Tabares reconoció que esta es una de las mejores opciones que se ha buscado para incentivar la práctica del béisbol. “Yo empecé por un cuatro esquinas y mira donde terminé. Ojalá el proyecto crezca y se vuelva algo organizado, que no quede solo en palabras, porque estoy convencido de que, a largo plazo, se convertirá en una iniciativa que desarrolle y aumente la expectación en torno al béisbol”.

Por último, Antonio Castro Soto del Valle destacó que el objetivo de la WSBC es sembrar la semilla. “Buscamos insertarnos como aquellos deportes que atraen a los jóvenes, a los millenials. Por esta vía damos el primer paso para globalizar la disciplina y llegar a personas de todo el mundo”.

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Comentarios

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  1. christian

    24/11/2017 - 7:47 pm

    creo que es muy importante la divulgacion de esta iniciativa inventada por los cubanos desde el siglo XIX para que sirva hoy de justificacion a Antonio Castro de su Globo de Embajador Global, para que con el dinero de la federacion mundial y del Inder sigue viajando por el mundo con dos escoltas,sus hermanos y su mujer.