Pavel Otero

Imagínese usted delante de la televisión, en horario estelar, escuchando el único noticiero. Imagínese escuchando apologías incoherentes, leídas como proclamas, como sermones, como regaños. Imagínese a esa figura que blasona sus criterios como verdades de tanto peso que, si le seguimos la rima, deberían convertirse en ley.

Lamentablemente, no es un ejercicio de imaginación lo que le he estado pidiendo. En horario estelar, en la televisión de Cuba, se suele ejercer un poder abusivo.

La noche del jueves 2 de noviembre, en el noticiero de televisión, un comentarista anunciaba no solo el reverdecer de las Series Nacionales de Béisbol, sino el triunfo en la Serie Mundial de las Grandes Ligas Norteamericanas, del “Movimiento Deportivo Cubano”.

Sabiéndose a salvo de que alguien le replique, aquel vocero sostenía con pasión que “… nuestro deporte nacional está cicatrizando sus heridas y eso enaltece la identidad nacional”. Como si el triunfo de Yulieski Gurriel y la excelente campaña de Yasmani Grandal y Yasiel Puig hubiesen sido logrados con todo el apoyo de la Federación Cubana de Béisbol y hasta del Consejo de Estado y de Ministros. Con un pase de palabras se enterraban de golpe y porrazo años de tensiones y olvidos para proclamar como propio un éxito ajeno.

Quizás la alegría llevó al comentarista a tomar al pie de la letra la frase agradecida de Gurriel cuando afirmó que, sin su historia en Cuba, su actuación en la Serie Mundial no hubiese sido posible. Pero es un poco oportunista anotarse para sí méritos ajenos cuando la decisión de irse a jugar a las Mayores le costó al pelotero todo el repudio oficial.

Al escuchar a aquel hombre recordé que no hay derecho de réplica en Cuba en toda su extensión. Que son muy reducidas y dependientes de la voluntad política las posibilidades de exponer en el mismo medio que reprodujo una información otro punto de vista discordante.

Cuando en el Noticiero de Televisión se dijo que transmitir en diferido un evento deportivo de tanta importancia como la Serie Mundial constituía “…un paso de avance, firme y necesario (…) que todos agradecíamos (…) pues sabíamos que también tenía sangre cubana”; quise con todas mis fuerzas tener la posibilidad de ejercitar mi derecho de réplica.

Transmitir diferido un evento deportivo, mucho más de esa importancia, es como recrear mañana una relación sexual que viviste intensamente hoy. Mucho más incomprensible si todos, “sabíamos” que tenía sangre cubana. Más incomprensible aún fue escucharle decirle al redactor que “…ver el triunfo de nuestros peloteros en cualquier rincón del planeta, enaltece el trabajo de nuestro movimiento deportivo y la nobleza de la Revolución Cubana”. En cuestión de segundos nació un nuevo reparador de sueños.

Muchos otros cubanos han estado y han ganado Series Mundiales. Para ello, “todos sabemos” también, han tenido que abandonar Cuba, víctimas de la obligación de cortar lazos con su país de origen que impone la MLB y el bloqueo norteamericano; pero también cargados del desprecio y el trato que se le da a los traidores políticos de este lado del Estrecho.

Y bien pudiera pensarse que, a pesar de todo, no debo ser ingrato y reconocer que al menos en horario estelar de la televisión del Estado, hubo palabras de elogio para atletas emigrados. Sin embargo, replico lo dicho porque, más que elogios, lo que vi fue incoherencia.

Incoherencia, pues los mismos a los que hoy hay que agradecerles el “firme y necesario paso de avance” con la transmisión diferida, protestaron ante las autoridades de la Liga Can Am, cuando el Duque Hernández, poseedor del mejor promedio de ganados y perdidos en la historia del baseball revolucionario, y ganador de cuatro anillos de Serie Mundial, fue elegido para lanzar la primera bola en el partido jugado entre el equipo cubano y los Rockland Boulders, en Nueva York, el 24 de junio del 2016. No conformes con el resultado de la protesta, decidieron entonces impedir que el agradecido pueblo cubano que iba a disfrutar por televisión del partido, apreciara el insignificante lanzamiento, incluso cuando ya habían perdido los mejores pitcheos de la vida el afamado pelotero.

Incoherencia, pues hoy solicitan agradecimiento quienes prohibieron a Julita Osendi, según su propio decir, incorporar en su documental “El equipo de la Patria” el decisivo jonrón, del también ganador de serie mundial Kendrys Morales en el Mundial de Baseball de La Habana en el 2003.

Incoherencia, pues quienes hoy “avanzan”, olvidaron y todavía lo hacen, al primer cubano jugador de series nacionales que disputara y ganara una serie mundial. Hoy reconocen la labor de su pariente Rolando y desconocen la de Bárbaro Garbey.

Incoherencia, pues han desconocido repetidamente a quien demostró su calidad como pelotero, como capitán sempiterno de la selección nacional y que nunca abandonó Cuba para jugar en la Mayores. Han negado a Antonio Pacheco la pertenencia que sin dudas tiene al nunca consolidado Salón de la Fama del Béisbol Cubano. Todo, por el simple hecho de haber decidido probarse como entrenador en un baseball que, ahora, es una “inyección de buena energía”.

Incoherencia, pues ahora enmudecen ante la grandeza y entereza de la familia Gurriel, toda junta en el Dodgers Stadium disfrutando del mejor de los suyos. Su unidad, el tesón de Olguita en la crianza de sus hijos y el cuidado de su esposo, pasaron repentinamente a un segundo plano.

Soy amigo del perdón, de la reconciliación, del reencuentro y los consensos. Pero ninguno de esos procesos se produce con el olvido de la historia, con un simple anuncio. Es preciso reivindicar, replicar, devolver a la memoria a aquellos que no se convirtieron en servidores de la pelota “esclava”, como siempre se dijo, sino que decidieron, porque podían y eran libres, medirse en “la mejor pelota del mundo”.

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Comentarios

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  1. luis

    07/11/2017 - 2:10 pm

    Me parece que tomas el comentario de mala fe. Primero, no olvides que yuliesky, puig y la mayoria de los cubanos que hoy brillan en la gran carpa fueron formados completamente en cuba. En terrenos malos, con condiciones malísimas, es cierto, pero en Cuba, aaa y menos olvidar que sin costo alguno. Deberíamos, y me incluyo también, ser menos crítcos, o por lo menos dedicarnos a criticar lo problemas de verdad. Para mí su colega(recuerdo que enla universidad me enseñaron que criticar el trabajo de un colega era falta de ética profesional) criticado por usted, es uno de los periodistas que más critican los rpoblemas actuales del deporte cubano, a veces con una manera no ortodoxa pero lo hace, por solo esto deberíamos darle algo de respeto. No cree el autor lo mismo?

  2. Eloy Viera

    07/11/2017 - 3:52 pm

    Mi estimado Luis:
    En primer orden no soy periodista. Soy abogado de profesión y formación. Sin embargo, soy un convencido de que el derecho de opinión no es restrictivo de aquellos que han recibido la formación periodística. Puedo afirmarle que no he tomado el comentario de mala fe. Puedo decirle que lo que he hecho más que nada es mostrar lo que pienso.
    Como no soy periodista no domino los códigos de éticas del periodismo, pero si los valores generales que deben regir la vida del hombre. Por eso considero que es totalmente restrictivo su criterio cuando afirma que es falto de ética criticar la labor de otros. La crítica es parte indispensable de la dialéctica, del mejoramiento humano y del ejercicio del derecho de opinión. Mala práctica la cubana que ha asumido la generación de monólogos sobre la base de la impunidad generada teóricamente por galones. Todos, exclusivamente todos mi querido Luis, somos responsables de nuestros actos y de nuestras opiniones. Mala práctica la de aquellos que consideran que por ser “críticos autorizados” dentro de un sistema de prensa anticrítico pueden enarbolar sus ideas como un dogma.
    El escrutinio público es necesario mi querido Luis y la labor de la prensa, desde mi modesta ignorancia, debe estar dirigida a ofrecer múltiples visiones de un mismo asunto. De lo contrario se asumiría como una verdad infame, el hecho de que las sociedades no son diversas y de que solo unos, en representación de todos, tienen derecho a expresarse.
    Por último mi querido Luis, considero mitológica su afirmación de la ausencia de costos en la formación de nuestros atletas. Es mitológica su afirmación tanto objetiva como subjetivamente. Los padres de nuestros atletas erogan todos los días recursos, esfuerzos y tiempo para que sus hijos se formen en las mejores condiciones. Y por demás el sostenimiento, incluso de las pésimas condiciones en las que también entrenan sus hijos, es debido a los aportes sociales de todos los ciudadanos, salarios insuficientes, privaciones e impuestos en la actualidad, sostienen las conquistas sociales de un ente inmaterial al que todos llaman Estado.
    Por otra parte, luego de formados nuestros atletas deben pagar los costos de servir de instrumentos de ideología, deben sufrir ahora el monopolio de la intermediación estatal en sus contratos y deben seguir cánones políticamente correctos para lograr continuar disfrutando de las bondades de haber sido formados “sin costo”. No puede exigirse mi querido Luis, cuando lo que se ha entregado ha sido desinteresadamente.
    De cualquier manera, es solo mi opinión. A diferencia mía, usted o Pavel, podrán siempre exigir que se les conceda el derecho a la réplica en este propio medio. Sus editores estoy seguro, no le negarán el espacio. La diversidad así lo amerita.
    Saludos

  3. luis

    07/11/2017 - 9:49 pm

    “Por otra parte, luego de formados nuestros atletas deben pagar los costos de servir de instrumentos de ideología, deben sufrir ahora el monopolio de la intermediación estatal en sus contratos y deben seguir cánones políticamente correctos para lograr continuar disfrutando de las bondades de haber sido formados “sin costo”. No puede exigirse mi querido Luis, cuando lo que se ha entregado ha sido desinteresadamente”

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA. De verdad. Haber con ese comentario dejas claro tu posición parcializada y tu poco interés en una discusión real. De verdad, sales con eso, a por que no haces un trabajo acerca de lo que cuesta mantener por ejemplo una EIDE o una ESPA. Por qué no haces un trabajo donde le preguntes aun directivo cuanto es el costo solo en alimento y beca. Hazlo, sabes cuanto le cuesta eso a un padre?, NADA, tu sabes que otro gobierno lo hace, NINGUNO?, te pregunto por gobierno, no toda una franquicia o club. Por supuesto, hoy en día la calidad de estas escuelas dejan que desear, pero has este trabajo. Trata de hacer un trabajo que no sea completamente parcializado desde el comienzo. Es muy fácil la crítica, Si lo hacen porque lo hicieron después de 20 años sin hacerlo, si no lo hacen porque no lo hicieron, pero siempre el que quiere criticar va a encontrar un motivo. Por qué no haces un trabajo sobre la ilógica medida que obliga a un cubano renunciar a considerar a Cuba como su país para poder jugar en grandes ligas. Y si, vas a salir que digo el mismo discurso de siempre, pero si vas a ser crítico con la cantidad de problemas que tiene cuba y sus deportes ese es uno de los más grandes. Tu sabes cuanto se ahorra la MLB con peloteros formados en Cuba, como yuliesky que lo reconoció, tu sabes que el derecho de formación es un derecho que no solo existe en Cuba. Entonces vienes y criticas a la televisión cubana por transmitir diferido un juego. Tu sabes que otra televisión lo hace?, todas las gubernamentales que no se pueden dar el lujo de pagar el derecho de transmisión. Te digo un ejemplo? Venezuela, si no tienes cable y solo tienes acceso a la televisión nacional vas a ver el juego diferido, a veces con minutos de diferencia, a veces más. Viste que no es un fenómeno Cubano. Sabes cuanto cuesta transmitir en vivo un juego de la serie mundial. Te pregunto, y no cierro la puerta de que sea un problema político cubano, pero el hecho está que se ha transmitido la serie mundial, diferido, pero se puso, eso es un paso de avance, así lo veo yo. Ojala que el año que viene se transmita en vivo, pero ojalá que el derecho de transmisión no sea de millones ni de miles de dolares. Te propongo, aunque me imagino que no sea tu intención, si quieres que la revista PLAYOFF de la que estoy complacido, tenga mayor repercusión, seas más imparcial en todos los sentidos. Que tus trabajos no sean solo para criticar todo lo que se hace o se deje de hacer, que mires más allá de un problema político ya sea de un lado o otro.

  4. Vilma Portuondo Gil

    08/11/2017 - 2:06 pm

    un triunfo de la revolución cubana, porque como no podemos ni respirar sin su autorización….. que barbaridad más barbárica, y así con todo. LOS TRIUNFOS SON TODOS MIOS, LOS FRACASOS… ALLÁ AL QUE LE TOCO JODERSE

  5. Jaime

    08/11/2017 - 2:08 pm

    Abogado, dedíquese al Derecho. Lo del periodismo amateur no le va. Antes porque no hablaban, y ahora porque hablan. Lo suyo es llorar.

  6. Eloy Viera

    08/11/2017 - 3:34 pm

    Mi estimado Luis:
    Evidentemente tenemos cánones diferentes para determinar lo que es una discusión real. Creo que comete un error al considerar que en un artículo de opinión hay que ofrecer una visión imparcial. Me parece que la lógica indica todo lo contrario. Las opiniones personales tienen que ir cargadas de parcialidad, pues sostienen puntos de vista que con lo único que deben contar es con racionalidad. Si considera entonces irracional lo que he dicho lo respeto profundamente, cosa que usted parece no ha hecho de igual manera.
    Por otra parte, no creo que pueda ni que sea necesario hacer un trabajo para resaltar lo que día a día se ha convertido en una bandera y se propugna constantemente. “El deporte derecho del pueblo” es la única base de todas las discusiones en la prensa deportiva cubana, si hay quien lo haga no creo que desde mi ignorancia, desde mi periodismo amateur tenga que repetir esa dosis. Tampoco creo que ningún funcionario me ofrezca sus declaraciones para que sean publicadas en un medio como este. Si considera irracional mi querido Luis que las fuentes en Cuba son vedadas para ciertas personas, incluso en algunos casos hasta para la prensa oficial, entonces evidentemente no podemos tener un “debate” real.
    Por último, considera usted racional afirmar que la transmisión en diferido de la Serie Mundial es un problema económico? Bueno mi querido Luis me parece que su racionalidad, su elevada sapiencia y su ironía han llegado a niveles insospechados. No son lo mismo cinco minutos que 24 horas y tampoco es lo mismo la ausencia de televisión por cable que la existencia de opciones diversas. En definitiva mi querido Luis, la televisión por cable cubana depende de la ilegalidad o del consumo en locales estatales o mejor de la voluntad de un grupo que considera que solo estamos preparados para consumir lo que ellos definan.
    Nada mi querido amigo, pensamos diferente y eso es una riqueza. La otra, la que me encantaría y no encuentro en tu postura es la tolerancia.

  7. manuel

    08/11/2017 - 8:58 pm

    Eloy muy buen artículo, no sabía que estabas escribiendo. Sigue asi y ni respondas los comentarios de luis, el pobre es de los que tapa el sol con un dedo. Claro está que la entrada a una IDE, ESPA o universidad es gratis, ahora mantenerse ahi no tanto. Eso lo sabe cualquiera que tuvo un hijo en un pre becado como Carlos Roloff, o que estudio ingenieria o se hiso doctor, abogado o estudio en cualquier universidad. Cosa que no hiso Luis parece. Y que el estado no tiene una varita magica para sacar dinero para salud, educación y demás también lo sabe cualquiera, eso sale de los q trabajamos y aportamos a esta sociedad. De acuerdo contigo en que los medios oficiales ven un dia las cosas de una forma y luego se contradigan. Lo que pasa con el deporte pasa igual con los Grammy latinos y demas premios, son vanalidades y tonterias hasta q un dia los gana un cubano, y luego el merito ya sabemos de quien es. Que sigan apareciendo los comentarios parcializados, al final prensa imparcial no hay ninguna, solo se responde a distintos intereses y si esta es tu opinion felicidades y de acuerdo 100%.

  8. Pavel Otero

    08/11/2017 - 11:11 pm

    Yo le agradezco mucho al abogado Eloy Viera por su réplica. Como bien él dice, está en todo su derecho de emitirla. Yo solo quiero agregar algunos datos a esta polémica que ha surgido. En primer lugar, yo no soy un “crítico autorizado” como dice el estimado Eloy. Nunca nadie se me ha acercado para darme ese título, y las críticas que publico habitualmente en el NTV salen de mi propia inspiración. Nadie me las escribe, ni nadie me orienta que las haga. El que no me crea eso, el pobre, me daría pena con él. Por otra parte, la Televisión Cubana tuvo el propósito de transmitir en vivo la recien finalizada Serie Mundial. Incluso hasta último minuto se manejó esa posibilidad, que se vió frustrada porque primeramente los dueños de los derechos de televisión del evento no quisieron vendernos la señal (no tengo que explicar el por qué). Incluso asi, se pensó transmitir en vivo, tomando la señal de algun canal de televisión, que cuesta demanda en el mundo entero, pero como todos sabemos, las relaciones diplomáticas entre ambos Estados ha tomado un rumbo muy tenso, y la desición fue no violentar ningún acuerdo, no hacer nada indebido, para no dar un paso en falso en este complejo asunto diplomático. Pero quisiera dejar muy claro, que la TV Cubana tenia interés y disposición de transmitirla en vivo. Incluso en plena transmisiones diferida con 24 horas de diferencia, se recibieron reclamaciones de los dueños de los derechos de televisión, pero se decidió continuar con la divulgación de los juegos. Se también que a algunos seguidores del beisbol, sobre todo residentes en el exterior, les ha molestado mi frase (y digo MI FRASE porque nadie me mandó a decirlo) que los triunfos de los peloteros cubanos en cualquier rincón del planeta enaltecen el trabajo formador del movimiento deportivo cubano y la nobleza de la Revolución. Lo primero está más que claro. Si Yulieski, Puig, y otros han llegado a brillar en ese nivel, es porque nosotros sabemos formar atletas de alta calidad, y lo segundo, a mi me queda claro también. La Revolución formó a esos atletas, luego ellos decidieron elegir otro camino (que para nada cuestino porque cada cual hace con su vida lo que considere oportuno) y después los pone por Televisión (antes no lo ponía, y ahora si, en cierto, pero nmi objetivo no era custionar el pasado, sino elogiar el presente y el cambio de mentalidad), demostrando que no tiene nada en contra de ellos. Son cubanos, nacidos aqui igual que los que vivimos aqui, y quieren a su país igual que los que viven aqui. En fin, los cientos de miles de cubanos amante del beisbol que nos alegramos por ver triunfar a Yulieski, nos alegramos porque ver a un coterraneo triunfar en medio de la élite mundial, nos enorgullece porque es un hijo de esta tierra (que encima de eso sacó inmediatamente nuestra bandera), y la Revolución mostró su nobleza porque para nada se cuestionó si el pueblo tenia que ver a Yulieski o no, para decidir la trasnsmisión de la Serie Mundial, al menos yo lo sentí asi, y por eso me decidí a hacer ese comentario. Agradezco a todos por su réplica, por sus criterios. Yo solo seguiré diciendo lo que considere que el pueblo para el cual trabajo, quiere escuchar. Ese es mi único compromiso.

  9. Jon Snow

    09/11/2017 - 4:16 am

    Para Pável Otero:
    Usted afirma: “Yo solo seguiré diciendo lo que considere que el pueblo para el cual trabajo, quiere escuchar”. El pueblo quiere escuchar su silencio. No conozco a ninguna persona, conocedora o no de deportes, a la que sus comentarios resulten de algún provecho. De verdad, debería valorar otras esferas dentro del movimiento deportivo cubano. Cargabates, por ejemplo.

  10. Eloy Viera

    09/11/2017 - 2:56 pm

    Estimado Pavel:
    Muchas gracias a usted también por tanto respeto en su comentario. La diversidad es necesaria, la diversidad enriquece. Pena que no en todos los espacios los cubanos podamos disfrutarla. Pensamos diferente, pero respeto sus razones. Espero que algún día, permitan en la misma televisión donde usted critica desde su inspiración, que otros puedan hacer lo mismo y que esta polémica podamos tenerla en esos espacios y no en estos, de tan limitado alcance. Cuando eso ocurra de seguro recibirá un feedback mucho más amplio de lo que el pueblo para el que usted trabaja quiere escuchar. Saludos y muchas gracias nuevamente por participar.

  11. luis

    09/11/2017 - 6:01 pm

    Manuel:
    Cuando hablo de los costos de una universidad o de alguna beca lo hago con sobrada información. Tanto nacional como internacional, así que por favor, que cualquier cubano sabe los problemas que existen en este país.

    Entonces, si lo que dice el compañero Pavel es cierto, y lo pongo así, porque se quienes van a pensar que que está diciendo mentira para estar acorde con el discurso gubernamental, entonces ya no es ni económico, es POLÍTICO.

    Por cierto, lo acostumbrado, en el mundo, cuando un periodista realiza un comentario, y es comentario no se sustenta, es pedir disculpas.

    Lo digo por toda la cítica a la televisión cubana y la transmisión de la serie mundial, y diciendo que había sido por qué aquí no se había querido.

    Nada, que es más de lo mismo, criticarlo todo y sin información que te respalde.

  12. […] embargo, el presentador televisivo Pavel Otero, en su comentario al artículo Yo replico: una histioria de medias verdades y oportunismo en la televisión cubana, ha dado la respuesta que muchos han estado […]

  13. luis

    09/11/2017 - 8:59 pm

    Estimado Eloy Viera:

    He podido ver como publican toda una noticia sensacionalista alrededor del comentario de Pavel Otero. Lo que más me llama la atención es que se hace toda una opinión acerca de es lo que el gobierno deja ver y que no, y le pasan por encima por completo al motivo por el cuál no se pudeo ver en vivo la serie mundial en Cuba.

    Eso mi querido abogado, y periodista amateur como usted se definío, es hacer lo que tanto ustedes critican, es hacer periodismo a medias, es sencillamente poner en boca de otras personas palabras y darle significados deseados para crear toda una polémica. Al periodismo cubano se le ha criticado siempre por la manera de trabajar, yo siempre he sido uno, ustedes también lo han hecho, ha sido, por decirlo de algún modo su discurso, con la salvedad claro, que ustedes hacen lo mismo, claro, desde un punto contrario. Como han sido capaz de pasarle por encima, al motivo en sí, para darle importancia a una bagatela, es una pena que Pavel no le respondiera en televisión nacional. Por qué les puso en la mano la oportunidad de hacer un trabajo serio, de investigar si era cierto lo que decía, entrevistar a esos compañeros que tienen que ver con los derechos de la transmisión en la MLB, que estoy seguro que sí les iban a dar una entrevista, y preguntarles el por qué Cuba no podía pagar por ver los juegos en Vivo. La respuesta, todo el mundo la sabe, ustedes son los únicos que no. Solo han servido para hacerle el juego, a los que no quisieron vender los derechos, solo que ni ustedes sabían.

    Viste como se han convertido, en lo que han criticado, viste como esa noticia, los ha convertido, sin ustedes saberlo, en revista sensacionalista, sin compromiso con la verdad y la seriedad y el respeto al periodismo.

    Hoy Play Off magazine me ha dejado un mal sabor, pese a que siempre le he tenido respeto, por ser un medio informativo, que pesé a no compartir mi opinión, siempre había realizado un trabajo periodístico real.