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Yulieski Gurriel: «Fue difícil ver los toros desde la barrera»

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Yulieski Gurriel

Por Jesús Hernández Villapol, Cuban-Play

Sobre el paso de Cuba por el Clásico Mundial, la presión psicológica por haber fallado en un momento crucial durante la Olimpiada de Beijing, la preparación para su segunda temporada en Grandes Ligas, actualmente defendiendo la primera base, y la posibilidad de un equipo de la isla unificado, conversamos con Yuli Gurriel, ahora con este nombre en La Gran Carpa, como nos confesó: “para cambiar todo”.

Esos y otros temas nos expuso el pelotero de mejores resultados en la última década en Cuba, minutos después de finalizar su actuación en un partido de pretemporada de Grandes Ligas con su equipo, Astros de Houston, frente a los Marlins de Miami, en la localidad floridana de Jupiter.

Preparación para la temporada que se avecina

“Estas semanas han sido muy útiles, pues no había tenido la oportunidad de hacer una pretemporada de esta magnitud, esto es algo nuevo para mí, aproveché mucho el período en que estuve en Miami y también fue muy útil el mes que jugué el año pasado en Grandes Ligas, que me permitió ir conociendo a los jugadores a los que iba a enfrentarme.

He trabajado fundamentalmente la parte física, algo vital para un torneo tan agotador de 162 juegos, que el año pasado no pude realizar”.

Vacaciones activas

“En los meses de vacaciones, no solo hay que tener una buena preparación en la parte física y deportiva, sino también fuera del terreno, son cuatro meses que supuestamente son de vacaciones, pero hay que trabajar fuerte, aunque como para cualquier ser humano es necesario descansar y disfrutar del tiempo libre. Hay que tener una preparación a un nivel muy alto”.

La final de la Olimpiada de Beijing y la presión psicológica

“Todo el tiempo en Cuba estuve inmerso en la polémica, soy un pelotero que lamentablemente ha tenido que lidiar con haber fallado en el partido en que Cuba discutía la medalla de oro ante Corea del Sur, en la Olimpiada del 2008, en que cedí el último out.

Siempre estuve en el ojo del huracán, prácticamente cuando no se ganaba o no salían bien las cosas, salía a relucir mi nombre, el hecho de haber fallado en ese último juego, hizo que todo me viniera encima, pero te digo sinceramente, no pienso en eso. Salgo al terreno a dar lo mejor y si se me presentan las situaciones cruciales trato siempre de hacerlo bien en ese momento. No pienso en que voy a fallar, siempre mi mente está positiva y me gustan esos momentos, si se me vuelve a dar lo asumo, no tengo ningún miedo a fallar, simplemente son cosas del juego que las personas no conocen.

Cuando yo bateaba o decidía algún partido en otros torneos, nadie se acordaba de eso, para los aficionados simplemente era lo que yo tenía que hacer. Por eso no prestaba mucha atención. Es verdad que siempre molesta, pero no al nivel que piensa la fanaticada, siempre me enfoco en dar lo mejor.

Ese es uno de los aspectos buenos que tengo aquí con Houston, no soy el punto de referencia, hay muchos peloteros de experiencia, con tremenda calidad, por lo que el equipo no gira alrededor mío, eso es la primera que vez que me ocurre prácticamente y me encanta no ser el punto de atención, para poder hacer mi trabajo lo mejor posible”.

En los juveniles la figura era Kendrys Morales

“Desde esa época en los juveniles en que jugamos un gran torneo en Camagüey -2001- la figura era Kendrys Morales, era mi primer año y él era la superestrella.

La verdad que es un pelotero impresionante. Casualmente ayer conversé con él, vía telefónica, estaba con mi hermanito –Lourdes -ambos están con los Azulejos de Toronto, gracias a Dios hay un cubano que lo está ayudando ahí.

Siempre mantuvimos excelentes relaciones desde muy pequeños, no solo en los juveniles, sino también en las categorías 13-14 y 15-16, donde compartimos en los equipos nacionales. Desde esa época tenemos una excelente amistad. Es muy bueno que mi hermanito sea apoyado por un cubano como él, gran ser humano y como todos conocen, un excelente pelotero”.

Yuli Gurriel es de ese tipo de personas, que al hablar le cuesta trabajo mirar a los ojos de su interlocutor, quizás sea una muestra de su timidez, pero ese elemento no le impide hilvanar de forma adecuada las ideas y expresarlas con claridad. No rechaza preguntas y deja claro que no obstante su nueva vida, no deja de ser la misma persona sencilla, que no necesita ostentar lo que posee.

Carlos Martí y Víctor Mesa

“Son dos técnicos diferentes, Martí es el más longevo de los managers en activo en Cuba y Víctor Mesa, aunque ya lleva varios años dirigiendo no es tan veterano. Son diferentes.

Víctor está siempre en el ojo de la crítica, en Cuba yo decía que si no se habla de Industriales, o de Víctor Mesa o de Yulieski Gourriel, los aficionados no están tranquilos, siempre están en la misma polémica.

Con relación a V.M, todo el mundo lo critica por la manera de expresarse con los jugadores, pero hay que ver la forma en que mueve las fichas, es un director que está prácticamente en todas las jugadas y tiene un nivel de conocimientos del béisbol increíble, prácticamente se pasa el día comentando sobre pelota.

Yulieski Gurriel con el equipo Cuba en el III Clásico Mundial.
FOTO: Getty Images

Hay ocasiones dentro del juego en que te dice muévete para un lado e increíblemente la jugada va hacia ese lugar. Es lo que en ocasiones el aficionado no analiza, solamente ve la parte del terreno en que es un poco fuerte con los atletas.

Pero hay que ver las dos partes, no creo que sea tanto así, para mí es un excelente director. Esos jugadores que han sido estrellas en Cuba y que jugaron con mi papá -Lourdes Gourriel- y con los que he tenido la oportunidad de jugar bajo su mando, les tengo un gran respeto.

Soy un atleta que juega bien suave, de pequeño era todo lo contrario, era bien pimentoso, pero a medida que fueron pasando los años fue cambiando mi carácter y ahora soy más flemático. No me gusta que me hablen en el juego de pelota, no me gusta que me digan que tengo que hacer, aunque acepto algún consejo, sobre cosas normales que se me puedan escapar.

No me gusta que sean tan fuerte conmigo en el terreno y en ocasiones con Víctor tuvimos nuestras palabras de discrepancia, pero al final siempre entendí, porque tenía la razón en lo que decía y por eso siempre lo respeté”.

El diálogo con Yuli Gurriel fue develando facetas de su humildad, de su apego a la familia, la preocupación por la salud de su padre, su cariño de hermano y no podía faltar la mención a su madre, de quien señaló: lo pone al tanto de todo lo que publican sobre él.

Equipo Cuba

Siempre estuve apoyando al equipo que participó en el Clásico, fue difícil como se dice, “ver los toros desde la barrera”, no me imaginaba ver al conjunto desde este lado, por el televisor, ya que fueron 15 años en el equipo nacional. Pero sí lo seguí, los apoyé en todo lo que pude, no me pude comunicar mucho con los jugadores, fue difícil por la diferencia de horario, pero traté de transmitirles los mejores consejos sobre los contrarios que yo conocía.

Respecto al equipo cubano unificado con los peloteros que juegan en Grandes Ligas y los que se encuentran en Cuba es una situación bien difícil, nosotros no podemos decidir. Si fuera yo, claro que dejaba jugar a los que se encuentran aquí- Estados Unidos-, al final somos cubanos y fuimos formados en Cuba. No creo que sea un problema, ni tampoco, que haya mucha gente en Cuba que se oponga a eso, al contrario, hay muchas personas que hace rato están soñando con un equipo que reúna a los de allá con los de acá.

Para nadie es un secreto que Cuba en estos momentos no está en las mejores condiciones, se vio en el Clásico, dieron lo que pudieron, era un equipo que no tenía para más, con muchos atletas jóvenes que les falta experiencia para un torneo de esa índole, con un nivel bien alto, en que no había enemigo pequeño.

Por mi parte, no solo desde aquí, estando en Cuba me preguntaron una vez y dije que vengan a jugar, no me interesa, creo que como te decía son cubanos y ojalá algún día se pueda. Yo sé que es bien difícil y hay muchas cosas por el medio y me extraña que eso sea en un futuro bien cercano, pero ojalá pase, es lo que estamos esperando hace rato”.

Los partidos de pretemporada de Grandes Ligas son la ocasión que esperan los cazadores de autógrafos para conseguir que sus ídolos, al tenerlos más cerca, en estadios pequeños, logren complacerlos. Largas esperas bajo sol y agua deben sortear los fans para lograr su objetivo y fui testigo de que Yuli Gurriel se mostró amable y complaciente ante todos lo que solicitaron su firma.

La transición hacia la primera base un nuevo reto

“La primera base para todos es la más fácil del cuadro, pero yo le tengo respeto, no es llegar así de pronto y jugarla, principalmente en este béisbol donde para cada jugador hay una determinada formación. El primera base juega bastante alejado de la almohadilla y adaptarme a eso ha sido lo más difícil.

Yulieski Gurriel
Yulieski Gurriel. FOTO: Getty Images

Es innegable que primera me quita responsabilidad a la defensa y me da más posibilidades a la ofensiva. Haré todo lo posible por adaptarme, aunque siempre me ha gustado más jugar tercera y segunda. No pierdo las esperanzas, yo estoy preparado también para ante cualquier situación jugar otras posiciones, en algunos partidos he jugado la tercera base, por lo que estoy listo.

He tenido el apoyo de varios jugadores latinos dentro del equipo, que han sido una valiosa ayuda, José Altuve, Carlos Correa, entre otros, han resultado muy importantes, sobre todo en el mes que estuve la temporada pasada en Grandes Ligas. Ellos me ayudaban en todas las jugadas del cuadro, sin su colaboración me hubiera sido mucho más difícil adaptarme a este béisbol.

Yuli Gurriel en el béisbol cubano se encuentra entre los primeros en casi todos los departamentos ofensivos de por vida y al campo ha sido un excelente defensor de la segunda y la tercera base. Muchos cuestionan que demoró en dar el paso para jugar en Grandes Ligas, pero hay que entender que es una decisión compleja. Es romper con la familia, tu país e insertarse en una nueva cultura.

Próximo a cumplir los 33 años (nació el 9 de junio de 1984), se apresta a iniciar su segunda temporada en Grandes Ligas de un contrato de cinco años por 47,5 millones de dólares. Su buena preparación, su organizado estilo de vida extradeportivo y su gran talento, de seguro le permitirán también brillar en el Big Show.

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